miércoles, 8 de agosto de 2012

motivación

por favor observa con detenimiento  los vídeos y piensa que puedes sacar de provecho de ellos como puedes salir adelante se que tu eres capaz de llegar a la cima solamente tienes que esforzarte un poco más y creer en ti


pruebas saber 11

hola jóvenes como están les coloque el cuadernillo de pruebas  para descargarlo es fácil solo tienes que dar clic donde dice aquí esta con azul y baja automáticamente a tu computadora 

acuérdate que tu eres  muy capaz de salir adelante y sacar muy buenas pruebas yo confió mucho en ti se que nos va ir muy bien solamente tienes que confiar más en ti y mostrarte lo mucho que vales

PRUEBAS SABER 11

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miércoles, 1 de agosto de 2012

motivación

Buenas tardes jóvenes espero estés dispuesto a trabajar  con animo y verraquera  recuerda que la meta es graduarse te regalo esta canción para que te relajes y trabajes  con animo





Disfruta la música abre tu espíritu y se feliz

Martín Heidegger

Buenas tardes jóvenes  espero que todos estén bien  y dispuestos a trabajar por su formación como personas importantes que son el tema es Martín Heidegger y su existencialismo espero lo leas y realices las preguntas que consideres necesario.
recuerda que el triunfo se alcanza con esfuerzo y disciplina

Martin Heidegger (1889-1976)
En sus últimas obras Heidegger realiza una inversión respecto al existencialismo anterior en tanto modifica la relación entre el hombre (un "ente") y el ser. Se trata de pensar todo ente, desde el ser y ya no, desde el ente humano. Esto supone una transformación del humanismo occidental porque el ente humano debe pasar a vivir en la "verdad del ser" porque no tiene por qué ser "señor del ente" sino tan solo "pastor del ente". Esta metáfora encierra una profunda interpretación de la historia.
El señor del ente
El fracaso de la metafísica occidental: La metafísica occidental piensa el ser del ente, pero no piensa la diferencia entre los dos. La metafísica no pregunta por la verdad misma del ser, por lo tanto, tampoco se pregunta de qué modo pertenece la esencia del hombre a la verdad del ser. No se advierte pues la diferencia ontológica entre el ser y el ente. En segundo lugar, tampoco puede la metafísica occidental comprender la verdad de ser y por lo tanto triunfa el subjetivismo.
Las consecuencias del olvido del ser, transforman a los entes en "objetos" para el "sujeto" humano, que ya no aspirará a humanizarlos sino a dominarlos. Se impone así una interpretación técnica del pensar, una razón técnica en la que los entes ya ni siquiera son objetos sino tan solo "material de trabajo".
Así, Heidegger se propone una superación de la metafísica.
El pastor del ser
Hay que colocar al hombre en la claridad del ser. Así, Heidegger utilizará el término ec-sistencia (ek-sistenz) para indicar que el hombre debe vivir extáticamente fuera de sí en la verdad del ser. Ya no es el hombre el que hace proyectos lanzándose a sí mismo hacia el futuro sino que el mismo es el que es lanzado en medio de la claridad del ser para que lo custodie. Entones, el "señor del ente" debe transformarse en el "pastor del ser".
En síntesis, Heidegger no responde qué es el ser, pero para él, la pregunta importante es otra, esto es, cuáles fueron las consecuencias del olvido del ser.



Al inicio de la Primera Guerra Mundial es reclutado por el ejército, donde se le licencia por una dolencia cardiaca, y un año después es nombrado privatdozent en la Universidad Albert-Ludwig de Friburgo de Brisgovia, dando diferentes cursos y seminarios, como San Agustín y el neoplatonismo y Lecciones fenomenológicas, en torno a la filosofía de Husserl.

En 1917 contrae matrimonio con Elfriede Petri, hija de un alto oficial prusiano, y seis años después se le nombra profesor extraordinario de la Universidad Philipps de Marburgo, donde imparte numerosas lecciones sobre un gran número de filósofos.

Después de establecer una 
historia de amor con Hannah Arendt, en 1926 Heidegger terminaSein und Seit (Ser y Tiempo), una de sus obras más influyentes e importantes, a pesar de quedar inconclusa.

En 1929 reemplaza a 
Husserl como profesor titular en la Universidad de Friburgo, y publicaKant y el problema de la metafísica. Tres años después alcanza el puesto de rector, y se afilia al partido nacionalsocialista cuando los nazis llegan al poder. En un primer momento, realiza una labor propagandista del régimen, pero un año después, desilusionado, renuncia a su cargo, hecho que no le libra de una ambigua y controvertida situación duramente criticada por sus contemporáneos.

A partir de entonces, Heidegger no publicará prácticamente nada hasta 1942, dedicándose intensivamente a la labor docente, que se 
plasma en los siguientes cursos: Introducción a la metafísica (dictado en 1935 y publicado 1953), Lecciones sobre Hegel (1934), Hölderlin en la esencia de la poesía (1936), y El origen de la obra de arte, que sirvió como base de una obra más amplia titulada Caminos del bosque.

Al acabar la guerra, se le prohíbe enseñar entre 1946 y 1951, periodo en el que escribe Carta sobre el humanismo. A partir de entonces, se retira de la vida pública y se dedica a realizar seminarios como La cosa, El peligro, Qué significa pensar y Tiempo y ser, entre otros.

Después de publicarse la primera edición completa de sus obras, en 1975, Heidegger muere al año siguiente, el 26 de mayo, en Messkirch.

El pensamiento de Heidegger

El principal problema que se plantea Heidegger es la 
pregunta por el ser como algo constitutivo y fundamental de todo quehacer filosófico, al mismo tiempo que denuncia el olvido de esta cuestión por parte de los mismos filósofos griegos que iniciaron una investigación rigurosa sobre el ser. Platón y Aristóteles no lograron definirlo, sino que oscurecieron su sentido al tratarlo como un ente, como una "presencia" e, incluso, como una simple cópula: aquello que define sin definirse a sí mismo.

Heidegger se propone delimitar con precisión los ámbitos de lo ontológico (ser) y lo óntico (ente), cuya escisión asimiló al primero, al ser, con la permanencia y la eternidad, en oposición al carácter sumamente efímero y cambiante del ente. Esta escisión se pretende eliminar mediante un enraizamiento del ser en la temporalidad.

Heidegger intenta establecer una ontología distinta, una superación de la metafísica tradicional "olvidadiza" de la cuestión del ser, mediante una analítica existencial: es el hombre el que se pregunta por el sentido del ser (Dasein, ser-ahí) y, por lo tanto, todo estudio de esta cuestión requiere un examen previo de lo que es el hombre, entendido no de manera genérica, sino como aquello que abre la visión del ser y a través del cual se deja oír su voz.

El Dasein es el hombre, aquel ser que posibilita que el ser esté 
presente y pueda ser interpretado, pero no ha de entenderse como una cosa, sino como un poder-ser, como el lugar en el que se manifiestan y despliegan sus posibilidades.

Este poder-ser que es el hombre está condicionado por la facticidad. El Dasein se despliega en el absurdo de lo dado, lugar que le preexiste desde siempre y desde el cual se proyecta irrevocablemente más allá de sí mismo, como forma de realizarse como proyecto: no es todavía lo que tiene que ser y ha de dejar de ser lo que ahora es; el hombre es unaanticipación de sí mismo porque es un ser-en-el-mundo.

Más allá de la filosofía de Husserl, Heidegger propone volcar la fenomenología en la
hermenéutica, pues aquélla no está libre de prejuicios ni puede considerarse una descripción neutral y transparente de lo real, ni la propia conciencia un yo imparcial.

Nuestra propia existencia encarna una determinada representación e interpretación del mundo. El ser es lenguaje y tiempo, y nuestro contacto con las cosas está siempre mediado por prejuicios y expectativas como consecuencia del uso del lenguaje. Cualquier respuesta a una pregunta acerca de la realidad se halla manipulada de antemano, ya que siempre existe una precomprensión acerca de todo lo que pienso. Esta precomprensión de las cosas produce una circularidad natural en la comprensión que va de lo 
incomprendido a lo comprendido, y que ha sido denominada "círculo hermenéutico". Por ejemplo, para responder a la pregunta "¿Qué es una obra de arte?", es necesario saber previamente qué es el arte, ahora bien, ¿cómo conozco éste si no reconozco las obras? El círculo hermenéutico no es exactamente un límite o un error del conocimiento (como condenaría la lógica clásica y elpensamiento científico) sino algo intrínseco al hombre e inevitable, pero que se constituye como una oportunidad que nos permite conocer el todo a través de las partes y viceversa.

El hombre es un decir inconcluso, un proyecto incompleto que debe asumir la muerte como fin radical. Estamos arrojados a un mundo que es nuestro espacio y posibilidad de realización y , por lo tanto, puede ser considerado un utensilio, un instrumento que utilizamos para realizarnos. En la medida en que nos servimos del mundo y lo instrumentalizamos para nuestras acciones y proyectos, creamos una relación con él que varía dependiendo no sólo de los condicionantes históricos y temporales, sino con cada individuo. El hombre crea mundo, hace mundo, dependiendo del uso y de los fines que lleve a cabo. 

Heidegger advierte de los peligros de la técnica cuando ésta menoscaba nuestra relación originaria con el ser y nos hunde en la facticidad de los entes, instrumentalizándonos a nosotros mismos y dejándonos atrapar por los propios objetos que hemos creado.

Nuestra existencia es preocupación surgida de la angustia de vernos proyectados en un mundo en el que tenemos que ser a nuestro pesar. Provenimos de una nada y nos realizamos como un proyecto encaminado hacia la muerte, por eso, la angustia es constitutiva del Dasein, porque es la condición de un ser caído y solitario que no puede contar con Dios ni remedio alguno a su condición.

Debemos hacernos responsables de nuestra propia vida, asumir nuestra propia muerte sin dejarnos fagocitar en nuestra relación con los objetos y sus funciones. La vida inauténtica nace del ocultamiento de lo terrible de nuestra condición. La autenticidad consiste, según Heidegger, en reconocer que 
somos un ser para la muerte, única vía de acceso a la libertad.

Pese al rechazo que ha supuesto su posición política frente al nazismo, es indudable que Heidegger ha sido uno de los filósofos más importantes e influyentes en el nuevo panorama de la filosofía contemporánea, muchas de cuyas corrientes, como el existencialismo y la
hermenéutica, se han configurado en un inevitable diálogo con su obra.